H. Barnaba Amici

“pequeño ser mortal”

14 octubre, 1925. Collegiove
06 agosto, 2022. Carmagnola

1925-38: nace en Collegiove y permanece con su familia.

1939: ingresa en el juniorado de Mondovi (CN), siguiendo los pasos de uno de sus paisanos.

1941-44: hace el postulantado, noviciado y primer año de escolasticado en Ventimiglia (IM)

1944-45: continúa el 2ª año de escolasticado en Mondovi.

1945-46: prefecto en el Colegio Cardenal Ragonesi de Viterbo.

1947-55: profesor en Roma, en el antiguo instituto San Leone Magno.

1955-58: director de primaria en la escuela parroquial de Piove di Sacco (PD).

1958-2017: miembro de la comunidad de San Leone Magno (Roma) con diversas funciones.

2017: desde septiembre miembro de la comunidad de Carmagnola.

06 agosto 2022: el Señor lo llama a la edad de 92 años, de los cuales 75 de vida religiosa marista.

EL HERMANO

Durante los más de 90 años de su largo periplo, atravesó acontecimientos históricos nacionales y mundiales fundamentales: la monarquía, el fascismo, la Segunda Guerra Mundial, el nacimiento de la República Italiana, los primeros pasos de la Europa Unida, el Concilio Ecuménico Vaticano II, el boom económico italiano, la revolución juvenil del 68, los años de plomo, la caída del Muro de Berlín, la ‘tangentopoli’ con la desintegración de los partidos políticos tradicionales en Italia, el advenimiento de los últimos movimientos populistas... De una sociedad casi inmóvil a una sociedad definitivamente líquida y sin puntos de referencia fijos.
En el campo religioso ha conocido a ocho papas, ha compartido la viva y difícil gestión de la renovación postconciliar, la hemorragia de vocaciones sacerdotales y religiosas, la caída de los valores cristianos tradicionales con la promulgación de las leyes del divorcio y del aborto, la invasión del laicismo y del individualismo en el tejido social, la pérdida de eficacia y de presencia de la escuela católica en Italia...
Dentro de la familia marista ha sido testigo directo de importantes novedades, entre las que recordamos: la beatificación del Fundador y el largo proceso hacia la canonización de Marcelino Champagnat, la fundación de la Unión Mundial de Antiguos Alumnos Maristas en el SLM, la reestructuración de las Provincias europeas con el nacimiento de la Provincia Marista Mediterránea en la que se fusionó la provincia italiana (junto con la Bética, Levante y Líbano-Siria), la grave crisis de vocaciones maristas, el cierre de algunas casas, la apertura de las comunidades a los laicos, el compartir responsabilidades de las obras con nuestros colaboradores laicos y la mayor sensibilidad de los Hermanos hacia los más pobres y marginados, puesta de relieve por la apertura de nuevas obras sociales.

 

... HACIENDO MEMORIA

Los hermanos recuerdan su empeño concreto en la renovación de la casa de Lavarone. De ser un hotel en decadencia, gracias a la colaboración de valiosos amigos (desde el Valdarno hasta el Trentino) consiguió relanzar esta obra en pocos años, convirtiéndola en sede de reuniones de formación de Agidae durante varias temporadas y en alojamiento ideal para las semanas de esquí de Génova y Roma, así como en lugar idóneo para estancias estivales. El mero hecho de que el emperador Francisco José hubiera llegado a alojarse en el Soggiorno Alpino (el frente no estaba lejos de Lavarone y el Fuerte Belvedere aún nos recuerda el dramatismo de aquel periodo histórico) era para él un elemento estimulante que había que explotar con la astucia del gestor que sabe hacer brillar lo nuevo y lo viejo en un mismo lugar.
Recordamos de manera especial, con las palabras del P. Ciccimarra, la contribución dada por el H. Barnaba a Agidae, asociación de la que fue Tesorero durante casi 20 años, de 1988 a 2008, cuando, habiendo cruzado el umbral de los 80 años, decidió dejar de ser miembro del Consejo de Administración.

EL ADMINISTRADOR
El H.Barnaba pasó gran parte de su vida en absorventes tareas administrativas. La gestión económica de la provincia, que experimentó altibajos a veces dramáticos, le llevó a un manejo bastante personal de las múltiples tareas: la gestión de las numerosas casas, las necesarias renovaciones, los cambios normativos a veces complejos... estaba implicado en todo. Todos le recuerdan en su oración laica matutina, con el periódico ‘Il Sole 24 Ore’ siempre sobre su mesa, incluso en el desayuno. Su compromiso se extendió ampliamente a otras realidades católicas, con su valiosa participación en Agidae (el Padre Ciccimarra, histórico presidente de Agidae, lo recuerda como uno de los creadores y fundadores de esta asociación dirigida a los gestores de escuelas católicas y realidades asimiladas).
Los hermanos sabían que la economía de la Provincia estaba en buenas manos y podían dedicarse a la misión evangelizadora con serenidad. Durante décadas, a pesar de sus mil compromisos, gestionó las actividades deportivas y culturales del polideportivo y del teatro de Roma con su habitual habilidad y previsión.

Para todos era el "Hermano Barnaba"; pocos recordaban su apellido (Amici) y aún menos su nombre de pila (Santino), testimonio de una relación humana basada en una amistad sencilla y fraternal. Elegido miembro del Consejo de Administración en 1988, lo fue ininterrumpidamente hasta el final, siempre como miembro del Consejo de Presidencia, como Vicepresidente y, sobre todo, como Tesorero. Fue el hombre del análisis de los fenómenos económicos por los que atravesaban los institutos religiosos en un momento de cambio cada vez mayor, un cambio ante el que no ocultaba su perplejidad por las soluciones propuestas o por las innovaciones, a las que no rehuía, aún permaneciendo anclado quizás en una idea de la vida religiosa y apostólica que veía cambiar cada vez más profundamente. El H.Barnaba acompañó y apoyó el crecimiento de Agidae primero con la compra de la sede, luego con la creación de Agidae Labor, de Agiqualitas, de Fonder, haciéndose consciente de un camino cada vez más complejo al servicio de los Institutos asociados en temas que le hacían sentirse progresivamente más y más distante y finalmente desvinculado. El tiempo pasaba y sus pasos eran cada vez más fatigosos. A él Agidae debe también la gran colaboración para el establecimiento de la semana residencial de estudios en Lavarone, verdadera "cuna" de esa maravillosa experiencia de formación que continúa desde hace más de 27 años, para religiosos, líderes y administradores.
Nos gusta recordar al H.Barnaba, (con su inseparable compañero cotidiano: "Il Sole24Ore", en el que escudriñaba sus secretos económico-financieros), sobre todo por la sencillez y afabilidad de sus rasgos humanos y religiosos, su sentido del respeto a los demás, su compromiso metódico y constante en su servicio como tesorero de la Asociación, su sentido incluso excesivo de la confidencialidad y la discreción y su sensibilidad para comprender los problemas y buscar las mediaciones adecuadas. Verdaderamente una gran persona, un gran Don por el que damos un gran ‘gracias’ a Dios y a la Congregación de los Hermanos Maristas.

TODO A JESÚS POR MARÍA, TODO A MARÍA PARA JESÚS

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