Este nuevo tiempo litúrgico de 2026 se presenta como una oportunidad ideal para fortalecer nuestro compromiso con quienes más lo necesitan, detener el ritmo cotidiano en pos de volver a lo esencial y amar mejor en lo cotidiano
Esta semana comenzamos el tiempo de Cuaresma, un periodo especialmente significativo para la comunidad cristiana que se inicia con la celebración del Miércoles de Ceniza y nos prepara para vivir la Pascua.

Desde Maristas vivimos este tiempo como una oportunidad para fortalecer nuestro compromiso con quienes más lo necesitan y detener el ritmo cotidiano para volver a lo esencial. La Cuaresma nos recuerda que la oración y la limosna no son gestos externos, sino caminos para transformar el corazón y aprender a amar mejor en lo cotidiano.
Durante estas semanas, en nuestras obras educativas maristas se propondrán distintos momentos de interioridad, reflexión y oración que ayuden a nuestro alumnado y comunidades educativas a vivir este tiempo con profundidad y familiaridad.
Además, cada semana compartiremos en nuestros perfiles oficiales en redes sociales, al igual que el resto de provincias maristas Rumbo a Rosey, fragmentos del Evangelio y pequeñas reflexiones que acompañen el camino cuaresmal, invitando a toda la comunidad a preguntarse:
- ¿Cómo podemos amar mejor a quienes nos rodean?
- ¿Dónde encontramos hoy la presencia de Dios?
- ¿Qué podemos cambiar para vivir con mayor sencillez y solidaridad?
La Cuaresma es un tiempo para renacer en el amor. Invitamos a todas las personas a vivir este camino con espíritu abierto, confianza y compromiso, sembrando cada día gestos sencillos que nos hagan estar más presentes con los demás.
