
“Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación
a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo.
Un Dios, Padre de todos, que está sobre todos,
actúa por medio de todos y está en todos.”
(Ef.4, 4-6)
A los hermanos y comunidades de la Provincia Marista Mediterránea
Queridos hermanos:
Aquel día de Pentecostés, tal como narran los Hechos de los Apóstoles, había en Jerusalén una inmensa multitud de judíos provenientes de todas las naciones del mundo conocido en esa época. Era la fiesta nacional judía llamada “Shavuot” y todos los varones israelitas debían peregrinar a la ciudad santa. También los que vivían en la diáspora viajaban para cumplir con la ley y ofrecer sacrificios en el Templo. Entre ellos había partos, medos, elamitas, habitantes de Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto, Asia, Frigia, Panfilia, Egipto, Libia, visitantes de Roma, cretenses y árabes. La diversidad lingüística y cultural era una consecuencia natural del regreso de judíos de todas las partes del Imperio Romano y más allá para celebrar una de las fiestas más importantes de su fe.
Toda esta gigantesca multitud multicultural fue la que presenció con asombro cómo un grupo de galileos salía a la calle hablando milagrosamente. ¿Cómo era posible que cada uno los escuchara hablar en su propia lengua? No existía en ellos duda ni temor. Tan solo una alegría inmensa que les hacía proclamar abiertamente las maravillas de Dios y anunciar con firmeza su fe en Jesús, el maestro de Nazaret que había vencido a la muerte.
Así nace la Iglesia, una comunidad diversa y multicultural que se siente unida por la fe en la resurrección de Jesús. En la diversidad, la comunidad cristiana siempre se ha sentido en un proceso de búsqueda, pero con la seguridad de peregrinar con un solo corazón y un mismo espíritu. Así nos soñaba San Marcelino Champagnat, cuya fiesta celebramos hoy. En su testamento espiritual nos decía: “No haya entre vosotros sino un solo corazón y un mismo espíritu. Ojalá se pueda afirmar de los Hermanitos de María lo que se decía de los primeros cristianos: ¡Mirad como se aman!… Es el deseo más vivo de mi corazón en estos últimos instantes de mi vida.”
A pesar de las diferencias, nos encontramos en el Señor. Eso mismo es lo que expresa un texto que José María Rodríguez Olaizola ha compartido hace poco en sus redes. Habla con mucha sencillez y realismo de la vida religiosa y, más en concreto, de la vida comunitaria en congregaciones masculinas. Y dice:
“Somos amigos en el Señor. No nos hubiéramos elegido para vivir juntos, porque venimos de distintos contextos, lugares, sensibilidades… pero aquí estamos.
Hablamos poco de sentimientos. No porque no sintamos. Sentimos mucho. Pero es como que da pudor mostrarse humano, vulnerable, herido. Camuflamos mucho detrás de teorías. Nos queremos. Más de lo que se adivina. Pero no nos lo decimos mucho. Parece poco apropiado. Y, sin embargo, cuantas energías empleadas en cuidarnos sin que parezca que nos cuidamos.
Bromeamos, reímos, nos tomamos el pelo. A veces discutimos, y ponemos distancia, pero no es una enemistad enquistada. Es más bien como procurar no incordiarse y dejar vivir.
Dios une. Mucho. Porque nos ha llamado a todos. Lo sabemos. Y por eso mismo nos respetamos más allá de las diferencias. Hablamos de política, de futbol, de recuerdos, de amigos comunes, de trabajo… de Dios no hablamos tanto, pero en él nos encontramos, nuestro camino, nuestra verdad y nuestra vida. Nos necesitamos más de lo que nos decimos. Nos comprendemos más de lo que otros pueden intuir.”
Queridos hermanos, en esta fiesta tan importante para nosotros, comparto la lista de las comunidades para el próximo curso 2026/2027. Gracias por vuestro amor y fidelidad a la vocación marista. Gracias por vuestra disponibilidad y generosidad para seguir desarrollando la misión marista al servicio de los niños y jóvenes, sobre todo de los más vulnerables. Gracias por vivir en esperanza, con un solo corazón y un mismo espíritu.
¡Feliz fiesta de San Marcelino Champagnat!
H. Aureliano García Manzanal
En Alicante, a 6 de junio del 2026
